comprar disfraz de presa con pantalon

El recibidor estaba a oscuras, pero al fondo del pasillo se percibía una claridad difusa. Ni en el recibidor ni en el pasillo había muebles, alfombras o cortinas, y ningún cuadro colgaba de las paredes. Las horas precedentes habían sido muy agitadas desde todo punto de vista y ahora le invadía una fatiga absoluta, física y mental, que no dejaba resquicio a la voluntad. El teniente coronel despidió a los dos agentes, no sin antes haberles cubierto de insultos: en pocas horas habían cometido dos errores seguidos, cada uno de los cuales tendría consecuencias graves. Los trajes de preso han cambiado mucho desde la edad media hasta ahora, pasando de ser cualquier harapo que nadie se pondría en una situación normal, a una funda de trabajo como otra cualquiera pero de color habitualmente naranja. A Benny no le hacía mucha gracia ninguno de sus apodos, y había protestado airadamente por el uso de cualquiera de ellos, pero la certera penetración de una bala en su cabeza había resuelto el problema para todos los interesados.